Aniversario del asalto al cuartel Moncada
El asalto al Cuartel Moncada, el 26 de Julio de 1953, no fue
una aventura romántica ni un intento golpista, fue una acción conjunta de un
centenar de jóvenes heroicos organizados, comandados por Fidel Castro que veían
en la lucha armada el primer paso para la Independencia Nacional.
El ataque al Moncada no era una acción encaminada solamente
al derrocamiento de la tiranía, ni mucho menos independiente de la situación
económica y social que padecía cuba.
Precisamente se apoyaba en el repudio total a Batista, a su
gobierno, y a lo que éste representaba. Se acentuaba la crisis general de la
estructura semi-colonial, el desempleo aumentaba, los trabajadores, los
campesinos, todos los sectores populares manifestaban gran descontento, del que
no era ajena la burguesía, como consecuencia del estancamiento económico que se
padecía y la competencia ruinosa que hacían los voraces monopolios
imperialistas yankees, los que no se inquietaban demasiado por los descontentos
de la burguesía, sabedores que ésta se encuentra paralizada por el temor que
tiene, sobre todo América Latina, a que la clase obrera y los campesinos
encabeces la lucha patriótica y democrática y alcancen el poder.
Los monopolios imperialistas yankees, confiaban en que, en la
crisis la burguesía nacional se pondría de su lado contra la soberanía y la
independencia de la patria.
Aunque fue marcado el fracaso en los propósitos, tuvo un
resultado estratégico positivo, encendió la chispa en el pueblo, inició un
cambio de calidad en la situación cubana, porque elevo como una nueva
dirigencia política a un grupo de jóvenes que sostenían un programa y una
táctica revolucionaria. Por otro lado, esa nueva dirigencia en el proceso de la
lucha elimina la influencia del partido ortodoxo sobre las masas pequeño
burguesas y sobre otros sectores populares, lo que fue altamente positivo
porque éste, con su posición quietista, su plattismo y su oposición a la
unidad, era uno de los mayores obstáculos a la lucha del pueblo contra la
tiranía y a la revolución.
El asalto al cuartel Moncada significó el triunfo de la
revolución en ese instante, pero señaló el camino y trazó un programa de
Liberación Nacional que abriría a cuba las puertas al socialismo.
No siempre en la historia los reveses tácticos son sinónimos
de derrota. Como han expresado sus propios organizadores, la victoria de 1953
habría sido tal vez demasiado temprana para contrarrestar las desventajas de la
correlación mundial de fuerzas en aquel instante. El imperialismo yankee era extraordinariamente
poderoso, y si la revolución hubiese sido puesta en la disyuntiva de claudicar
o perecer, habría sin dudas perecido antes de claudicar.
Pero la historia no transcurre en ningún país sin estas
alternativas imponderables y a veces trágicas. Lo importante para abrir el
camino hacia el futuro en determinadas circunstancias es la voluntad
inquebrantable de la lucha y la propia acción revolucionaria. Sin el Moncada no
hubiera existido Granma, la lucha de la Sierra Maestra y la victoria extraordinaria
del Primero de Enero de 1959.
A cinco años, cinco meses y cinco días del asalto al Cuartel
Moncada, triunfó la Revolución cubana.
Un record verdaderamente impresionante si se tiene en cuenta
que transcurrieron para sus dirigentes casi dos años de cárcel, más de año y
medio de exilio y 25 meses de guerra, lapso en que la correlación mundial de
fuerzas también había cambiado lo suficiente como para que la revolución cubana
pudiera sobrevivir.
No solo fue necesaria la acción, también fue necesaria la astucia
y la flexibilidad de los revolucionarios. Se hicieron y se produjeron en cada
etapa los objetivos que estaban a la orden del día y para los cuales el
movimiento revolucionario y el pueblo habían adquirido la suficiente madurez.
La proclamación del socialismo en el periodo de lucha insurreccional no hubiese
sido todavía comprendido por el pueblo y el imperialismo habría intervenido
directamente sus fuerzas militares. En aquel entonces el derrocamiento de la
sangrienta tiranía Batistiana Y el
programa del Moncada unían a todo el pueblo.
Fiel Castro, un joven revolucionario que comenzó ya a
destacar su vertical figura en el escenario político del país, llegó a la
conclusión de que la única manera de combatir con éxito al régimen de Batista y
a todo lo que él representaba, era de medular importancia un movimiento
independiente y ajeno a los políticos corruptos y pro-imperialistas,
desencadenar la insurrección popular armada como la formación alta de la lucha
de masas.
Al frente de un grupo de jóvenes revolucionarios, entre los
que se destacó Abel Santamaría, preparó entonces como primer paso el ataque al
Cuartel Moncada, segunda fortaleza militar de la tiranía batistiana, cuya toma
permitiría armar al pueblo y formar un centro de lucha revolucionaria.
El asalto a los Cuarteles de Santiago y Bayano terminó en una
derrota militar, pero constituyó un vital fundamento del posterior triunfo
revolucionario y tuvo una extraordinaria trascendencia para toda la historia
ulterior de la patria cubana.
En ese momento algunos dejaron sus vidas y otros fueron
presos debido a la derrota militar. Obviamente esto fue un puntapié inicial
para la concientización y formación de las masas y también sirvió como primera
fase de la revolución que concluyó victoriosa.
En la prisión Fidel y sus compañeros sientan las bases del
Movimiento revolucionario 26 de Julio.
Una poderosa movilización y campaña popular logró su libertad
y tras una breve estancia en cuba durante la cual corroboran la imposibilidad
de lograr cambios serios en la situación del país por vías legales, se
trasladan a México para preparar la insurrección armada, objetivo que se
materializa el 2 de Diciembre de 1956, cuando el yate “Grandma” arriba con sus
82 expedicionarios a las costas de oriente.
En acto de conmemoración del décimo aniversario del ataque al
cuartel Moncada Fidel dijo:
“Para nosotros los
cubanos, no tendría tanta trascendencia conmemorar con júbilo, con entusiasmo,
con fervor de una lección inútil, para decenas de millones de hermanos de la
América Latina. No tendría tanta trascendencia esta fecha y lo que simboliza si
no entraña una esperanza y un sólido aliento a la posibilidad de resolver de
una vez y para siempre los trágicos males de este continente”
Para nosotros, para ellos, para todos los pueblos que luchan
contra el imperialismo se hizo el Moncada.
LTF!
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